
Hash browns crujientes caseros
Estos hash browns caseros y crujientes son rápidos, fáciles y perfectos para toda la familia, convirtiéndose en la guarnición ideal para cualquier desayuno o brunch, ya sea entre semana o el fin de semana.
- 35 min
- 4 porciones
- 7 ingredientes
Pasos
- Reúne todos los ingredientes.
- Enjuaga la patata rallada con agua hasta que esta salga clara; luego, escúrrela y exprímela bien para eliminar el exceso de humedad. Pon la patata en un bol y mezcla con la cebolla, la harina y el huevo hasta que todo esté bien integrado.
- Calienta aproximadamente 0,5 cm de aceite en una sartén grande y pesada a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté bien caliente, añade la patata a la sartén formando una capa de unos 1,25 cm de grosor. Cubre todo el fondo de la sartén o haz porciones separadas como si fueran tortitas.
- Cocina hasta que estén bien dorados por la parte inferior, luego dales la vuelta y dora el otro lado. Debe tardar al menos 5 minutos por cada lado. Si los estás cocinando en una sola pieza grande, puedes cortarlos en cuartos para que sea más fácil darles la vuelta.
- Retira de la sartén y escúrrelos sobre papel absorbente. Condimenta con sal y pimienta y sirve de inmediato.
- ¡Sírvelos calientes y buen provecho!
Preguntas frecuentes
¿Por qué tengo que enjuagar y escurrir las patatas ralladas?
Enjuagarlas elimina el almidón suelto que las vuelve gomosas, y escurrir el agua es lo que permite que se doren en lugar de cocinarse al vapor. Enjuaga hasta que el agua salga clara, luego escúrrelas y presiona el rallado para que esté lo más seco posible antes de mezclar con la cebolla, la harina y el huevo. La humedad de las patatas es la razón principal por la que los hash browns quedan pálidos y blandos.
¿Cómo evito que los hash browns se deshagan al darles la vuelta?
No los toques hasta que la parte inferior esté bien dorada, al menos 5 minutos, porque esa costra es lo que mantiene la capa unida. Mantén las patatas en una capa uniforme de unos 1,25 cm; si las has cocinado como una sola pieza grande, córtala en cuatro y dale la vuelta trozo a trozo. El huevo y la harina aglutinan el rallado, así que no los omitas.
¿A qué temperatura debe estar el aceite antes de añadir las patatas?
Calienta aproximadamente 0,6 cm de aceite en una sartén grande y pesada a fuego medio-alto hasta que esté muy caliente y chisporrotee. Echa un trocito de patata para probarlo: debe chisporrotear inmediatamente en lugar de quedarse quieto en el aceite. Si el aceite no está lo suficientemente caliente, la patata lo absorberá y quedará grasienta en lugar de crujiente.
¿Puedo usar patatas ralladas congeladas en lugar de frescas?
Sí, y te ahorras el paso de enjuagar porque el almidón suelto ya se ha eliminado. Descongélalas por completo y presiona para extraer toda el agua posible, luego mézclalas con la cebolla, la harina y el huevo como indica la receta. Las patatas congeladas retienen más agua de la que parece, así que apriétalas con más fuerza de la que creas necesaria.
¿Puedo preparar los hash browns con antelación y recalentarlos?
Lo mejor es comerlos recién hechos en la sartén, pero se recalientan bien en una sartén seca a fuego medio o en un horno caliente durante unos minutos hasta que vuelvan a estar crujientes. Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas en un par de días. Evita el microondas, ya que ablanda la costra.
¿Con qué debo acompañar los hash browns?
Son un acompañamiento para el desayuno, así que lo habitual es servirlos con huevos fritos o revueltos, bacon o salchichas y tostadas. También funcionan bien con un huevo poché, o junto a una hamburguesa o un bol de chili para la cena. Esta cantidad sirve para 4 personas como guarnición.
